Agustina Rodríguez Saá recibió a la escritora viuda de Borges en la oficina que la UNLC tiene en la Casa del Poeta. “A Borges le gustaba mucho venir a San Luis”, le contó María Kodama a LA UNI.  

La rectora de la Universidad Nacional de los Comechingones Agustina Rodríguez Saá recibió este miércoles a la escritora María Kodama, viuda de Jorge Luis Borges, en la oficina que la UNLC tiene en la Casa del Poeta Antonio Esteban Agüero.

La Rectora estuvo acompañada por la secretaria General de la Universidad Stella Rubino de Catalfamo y la secretaria Académica María Clelia Odicino.

Kodama llegó a la Villa de Merlo como jurado del certamen literario lanzado por el 101° aniversario del natalicio de Agüero.

Después de participar de la reunión y del acto por el aniversario del nacimiento del máximo poeta puntano, María Kodama habló con LA UNI.

En referencia al nacimiento que tuvo la UNLC en la Casa del Poeta dijo que este contexto “es parte de todo ese pensamiento proyectado al futuro. No es muy fácil encontrar países que estén proyectados hacia ese futuro. Y todo el interés que hay por la cultura, por fundar universidades y hacer que eso pueda llegar a todos, es una forma también de proyectar al país o, en este caso, a la provincia”.

También dijo que de Agüero rescata “todo ese amor y respeto por la naturaleza y esa identificación con su lugar”.

En el libro “Relatos” que publicó recientemente usted incluye el cuento “Dinosaurios”, que es sobre Paleontología, carrera que este año abrió en Merlo la Universidad. ¿Le atrae esa ciencia?

Sí, porque adoro los dinosaurios. Además, yo amo ese cuento porque ese relato salvó al Argentinosaurus de ser confiscado por Alemania, tuvo su impacto. Iba a ser confiscado si no pagábamos. Entonces cuando Cancillería fue a hablar con el juez, les dijeron que si era realmente por una fuerza valedera, por un acto cultural importante podían prorrogar el tema.

Sacó este libro pero siempre dice que escribe para no publicar. ¿Por qué?

Porque para mí escribir es un escape y si uno publica es otra historia. Y este libro salió de una manera azarosa. El pintor (Alejandro) Kokocinski quería ilustrar mis cuentos. Este hombre estaba quedándose ciego y quería hacer una exposición antes de que eso pasara. Entonces me pidió que le diera un cuento mío a ver si se inspiraba. Después hizo una gran exposición en Beijing y en Milán. Pero en ese momento me dijo que necesitaba hacer el catálogo, entonces hablé con la editorial. El catálogo no salía y, en el medio de todo esto, se le declara un cáncer terminal. Entonces llamé al editor y le conté. Ellos me dijeron que necesitaban más cuentos míos y los envié. Yo quería que esto saliera antes de que este hombre muriera.

Tiene una relación especial con San Luis porque Lafinur era tío bisabuelo de Borges y después usted fue destacada por el museo. ¿Cómo fue?

Me nombraron madrina cuando inauguraron el Museo de la Poesía, que me pareció una cosa muy interesante, muy linda para la cultura.

Borges vino algunas veces a San Luis. ¿Qué significaba para él la provincia?

A él le gustaba muchísimo venir, sobre todo por sus parientes, por supuesto. Y me acuerdo de que la primera vez que yo vine me trajo él. Le gustaba mucho San Luis.

El cuento El Aleph  es considerado una prefiguración de Internet. ¿Borges tenía ese don de anticiparse a los nuevos contextos?

Yo pienso que una persona genial siempre ve y siente cosas que van más allá de lo que todos vemos y sabemos.