El conocimiento constituye un bien social, colectivo y estratégico al que deben tener acceso todas las personas sin distinción social, género, etnia ni religión, y el Estado debe garantizar su acceso y democratización a toda la sociedad. Así lo expresa el documento final elaborado en el marco de la III Conferencia Regional de Educación Superior realizada en la UNC, que rechaza cualquier concepción de la educación como mercancía, e insta a los Estados de América Latina y el Caribe a no suscribir acuerdos que impliquen formas de mercantilización del sistema educativo. 

Finalizó este jueves la cuarta y última jornada de la III Conferencia Regional de Educación Superior (Cres 2018), evento internacional que reunió a los actores y referentes de la comunidad universitaria y académica y a organizaciones de la sociedad civil de los países de América Latina y el Caribe, quienes analizaron y debatieron acerca del estado actual de la enseñanza superior en la región y, además, propusieron líneas de acción y estrategias para enfrentar los desafíos del siglo XXI.

Durante cuatro días, la Universidad Nacional de Córdoba –sede de la Cres 2018 y en el marco del centenario de la Reforma Universitaria– convocó a autoridades universitarias, trabajadores, estudiantes y organizaciones sociales para discutir criterios, acordar propuestas y definir líneas de acción para el futuro de la educación superior en la región.

El resultado y las conclusiones del trabajo realizado durante esta III Conferencia Regional se expresan en la “Declaración y Plan de Acción sobre la Educación Superior en América Latina y el Caribe”, que traza el rumbo que debería tomar la enseñanza superior para los próximos 10 años, y se inscribe en la perspectiva del desarrollo humano sostenible y el compromiso con sociedades más justas e igualitarias.

En un Orfeo colmado, la presentación del documento final de la Cres 2018 estuvo a cargo del rector de la Universidad Nacional de Córdoba, Hugo Juri, el coordinador general del evento, el ex rector de la UNC Francisco Tamarit, y el titular del Iesalc-Unesco, Pedro Henríquez Guajardo.

Juri leyó el Preámbulo de dicha Declaración, así como del Plan de Acción 2018-2028, cuyo cumplimiento es responsabilidad de los gobiernos y de las instituciones de educación superior.

 

 En tanto, Guajardo y Tamarit leyeron los resúmenes de los siete ejes temáticos trabajados durante el encuentro (La Educación Superior, internacionalización e integración regional de América Latina y el Caribe; La Educación Superior como parte del sistema educativo en América Latina y el Caribe; Educación Superior, diversidad cultural e interculturalidad en América Latina; El rol de la Educación Superior de cara a los desafíos sociales de América Latina y el Caribe; La investigación científica y tecnológica y la innovación como motor del desarrollo humano, social y económico para América Latina y el Caribe; El papel estratégico de la Educación Superior en el desarrollo sostenible de América Latina y el Caribe; y A cien años de la Reforma Universitaria de Córdoba. Hacia un nuevo Manifiesto de la Educación Superior Latinoamericana).

Antes del cierre, Hugo Juri agradeció el trabajo de todos los equipos que hicieron posible de la realización de la Cres y agregó: “Desde la UNC vamos a seguir bregando por la efectiva integración de las universidades latinoamericanas, a través de los créditos académicos. Y seguiremos expandiendo las fronteras de nuestra universidad  con las universidades populares”.

BIEN ESTRATÉGICO

La Declaración ratifica y subraya el postulado de que la educación superior constituye un bien público social y un derecho humano universal, y remarca la responsabilidad que tienen los Estados en garantizar el cumplimiento de ese derecho a todos los ciudadanos. “Esos principios –señala el texto- se fundan en la convicción de que el acceso, uso y democratización del conocimiento es un bien social, colectivo y estratégico esencial para garantizar los derechos humanos básicos”.

Dirigida a los hombres y las mujeres de América, reafirma “el compromiso de la región con un mundo más justo, equitativo, igualitario y sustentable”, ante “los vertiginosos cambios que se producen en la región y el mundo en crisis”.

Asimismo, refrenda los acuerdos alcanzados en las declaraciones de la reunión de La Habana, Cuba (1996); la Conferencia Mundial de Educación Superior de Paris, Francia (1998); y de la Cres celebrada en Cartagena de Indias, Colombia (2008), y se pronuncia “a favor de la ciencia desde humanismo y la tecnología con justicia, por el bien común, y los derechos para todas y todos”.

Expresa firmemente el valor y los fines de la educación: “La educación, la ciencia, la tecnología y las artes deben ser un medio para la libertad y la igualdad, garantizándolas sin distinción social, género, etnia, religión o edad. La educación no es una mercancía. Por ello, instamos a los Estados nacionales a no suscribir tratados bilaterales o multilaterales de libre comercio que impliquen concebir la educación como un servicio lucrativo, o alienten formas de mercantilización en cualquier nivel del sistema educativo”.

El documento también destaca que las universidades deben comprometerse activamente con la transformación social, económica y tecnológica de los países de la región.

El texto de la Declaración fue dado a conocer durante la ceremonia de clausura de la tercera edición de la Cres, que tuvo lugar el 14 de junio en las instalaciones del Orfeo Superdomo, en la ciudad de Córdoba.

La totalidad del material producido, condensado en 20 libros, diversos documentos y declaraciones, será publicado en cuatro volúmenes en los próximos meses, y estará disponible en el repositorio digital de la UNC y en sitio web de la Cres 2018.

Dicha Declaración fija la posición regional y marca la futura participación de los países latinoamericanos y del Caribe en la “Conferencia Mundial de Educación Superior”, que se prevé tendrá lugar en 2019 en la sede de la Unesco, París (Francia).