Alejandro Nató, abogado y reconocido mediador, brindó un taller de capacitación sobre “Gestión y manejo de la conflictividad socioambiental” en el auditorio de la Casa del Poeta. Fue organizado por la Universidad Nacional de los Comechingones y el Superior Tribunal de Justicia de San Luis. “A los conflictos, si los dejamos crecer, generalmente entran en una etapa de crisis que se profundizan más todavía”, dijo.

El miércoles 27 de junio, en el auditorio de la Casa del Poeta, se desarrolló -a sala llena- una capacitación sobre “Gestión y manejo de la conflictividad socioambiental”, a cargo del especialista Alejandro Nató. La actividad fue organizada por la Universidad Nacional de los Comechingones y el Superior Tribunal de Justicia de San Luis. Estuvo destinada a mediadores del Poder Judicial, alumnos de la UNLC e interesados en el tema.

Nató, en una entrevista breve con la Dirección de Comunicación de la UNLC, resaltó el hecho de que la universidad y el Poder Judicial aborden estas cuestiones. “Creo que es una vinculación muy nutritiva a los efectos de poder darle el lugar que tiene la conflictividad”, dijo.

A sala llena se desarrolló el taller de capacitación en el auditorio de la Casa del Poeta.

Alejandro Nató es abogado, egresado de la UBA, y un reconocido mediador. Obtuvo su master en resolución de conflictos en la Universidad de León, España. También hizo una maestría en cooperación internacional en el Instituto Universitario Campus Stellae, de España. Es también profesor titular de la Cátedra de Derecho Latinoamericano en el CBC de la UBA y coordina la oficina de Gestión de Conflictos de la Defensoría del Pueblo de la Nación.

-En cuanto a lo que es el rol del mediador, ¿cómo interviene para colaborar con la partes para solucionar un conflicto?

-Para los conflictos sociales complejos, los socioambientales, hay un rol para un tercero dentro del conflicto que es el mediador. Primero tiene que hacerlo desde una sensibilidad frente al conflicto determinado: esto es minimizar los riesgos y maximizar los recursos que tiene. Esa sensibilidad frente al conflicto, que es una opción sin daño en definitiva, tiene que ver mucho con la formación del mediador sobre este campo. Por eso estamos trabajando en este tipo de clínicas sobre esta temática. Esta temática está atravesada por intereses de múltiples sectores, entonces lo que hicimos en esta primera etapa es comprender qué intereses mirar y al mismo tiempo cómo juegan algunos sectores, como los medios de comunicación, el Poder Judicial, el Poder Ejecutivo, frente a lo que puede llegar a hacer un emprendimiento que puede llegar a generar un impacto ambiental y a partir de allí poder ver el rol del tercero, cómo analizar el conflicto y cómo abordar el conflicto.

La rectora organizadora de la UNLC, Agustina Rodríguez Saá, junto al intendente de la Villa de Merlo, Miguel Angel Flores.

-¿Qué sucede cuando el conflicto avanza?

-A los conflictos si los dejamos crecer generalmente entran en una etapa de crisis que se profundizan más todavía. Rencores, broncas, impotencias que luego se canalizan a través de violencia. Para poder evitar eso necesitamos, entre todos, tener un modo de pensar para tener esquemas de diseños de intervención y eso es lo que hacemos en la clínica que dictamos hoy.

– ¿Qué opinión le merece que la universidad y el Poder Judicial traten estos temas?

-Creo que es una vinculación muy nutritiva a los efectos de poder darle el lugar que este tipo de conflictividad tiene. Primero porque requiere de investigación, de profundización, de aprendizaje y la universidad tiene ese rol. Y luego el Poder Judicial, que ha estructurado ámbitos de mediación, que se preocupe por estar un paso más adelante en los conflictos en los cuales los mediadores tradicionalmente no intervienen pero tendrían posibilidad de intervenir, y  tienen un potencial enorme para intervenir, quiere decir que hay cierto grado de preocupación y esa preocupación canalizada en conjunto y puesta en valor da este espacio. Hicieron una convocatoria y trabajamos a sala llena con mediadores, con actores sociales y con actores del campo de la educación. Bueno, yo creo que estos son los primeros pasos para generar plataformas de sistemas de alertas tempranas con personas claves que pueden hacer algo en el momento que aparezca el conflicto.

– ¿Las leyes que hoy existen alcanzan para resolver un conflicto?

– Lo que pasa que uno cree que la ley ordena todo el sistema y el sistema se va ordenando a partir de los intereses, no sólo con la existencia de las leyes. Entonces vemos que tratamos de poner todo dentro del esquema de la ley y no hay duda de que para eso está la ley, para tratar de tener un orden social, pero en la puja de intereses el orden social como tal es como una caja donde todo no encaja y entonces lo que no encaja se atasca en un lugar de posicionamiento político, social, de liderazgo, donde se manifiestan en otros ámbitos que no es la caja. Y en esa realidad a veces el sistema jurídico normativo no tiene todos los insumos e instrumentos para hacerlos volver a la caja a aquellos que salieron de la caja para poder protagonizar un interés determinado. Es por eso que necesitamos de actores que estén lo suficientemente formados para que puedan intervenir en aquellos casos, como los conflictos sociales complejos donde las cosas se desencajan.

-¿Cómo es en Argentina el sistema del mediador judicial?

-En Argentina el sistema del mediador judicial está estructurado en muy pocas provincias, no todas las provincias lo tienen. San Luis está entre las tres o cuatro provincias que tiene un sistema de esta característica y esto es de avanzada. Por eso tenemos la capacidad hoy de tratar de dar un salto de calidad y generar más insumos para aquellos que ya están formados en mediación y que están trabajando en mediación para poder tener también herramientas de intervención en conflictos sociales complejos.

El Dr. Alejandro Nató fue recibido en la Casa del Poeta por el área de Protocolo de la UNLC.