Los recién llegados cazadores de tormentas comenzaron su labor en Carlos Paz. Se apostarán en diferentes lugares de las sierras con el fin de realizar observaciones meteorológicas. El trabajo se realizará entre noviembre y diciembre, aunque algún radar continuará midiendo durante enero.

Los camiones se encuentran instalados en el terreno del Registro Civil y se apostarán en diferentes lugares de las sierras con el fin de realizar observaciones meteorológicas, ya que las provincias de Córdoba y Mendoza tienen un alto índice en tormentas.

“Somos científicos que estamos aquí para recopilar datos sobre el severo clima que ocurre durante esta época del año”, explicó uno de los especialistas que participa del programa.

Y agregó “De esta manera ayudaremos a la ciencia a comprender por qué son tan poderosas”.

El Proyecto Relámpago cuenta con la colaboración del Gobierno Nacional Argentino, CONICET, Servicio Meteorológico Nacional, Universidad de Buenos Aires, la UNC, junto a instituciones educativas de Estados Unidos.

 

El “Proyecto Relámpago” comenzó en Córdoba, con la idea de medir y estudiar las tormentas severas que se forman en la vecina provincia. La particularidad es la alta frecuencia con la que se presentan, con tornados o vientos en superficie de 100 km/h, caídas de granizo o lluvias de más de 50 mm en una hora.

El centro de operaciones estará en Villa Carlos Paz y el equipamiento se desplegará por distintos puntos de la provincia. Además se monitorearán los ríos para medir las consecuencias y cómo impacta esto en los cursos de agua. El trabajo se realizará entre noviembre y diciembre, aunque algún radar continuará midiendo durante enero.

Eldo Ávila, integrante del grupo de Física de la Atmósfera de la Facultad de Matemáticas de la UNC, explicó en comunicación con ABC Universidad: “Este trabajo va a servir para acumular datos que vamos a estar analizando durante años”. “Muchas veces el origen de las tormentas son en Córdoba, se propagan y se desarrollan en otros lugares. La hipótesis es que en Córdoba hay condiciones para formar estas tormentas”, contó.

El especialista dijo que la investigación “se va a desarrollar con equipamiento de alta generación que llegó de Estados Unidos, se va a instalar y durante los meses del verano se van a estudiar las tormentas, sacándole una ‘radiografía’”. “Vamos a tener radares fijos y móviles, como en la película Twister, para salir a buscar las tormentas. Vamos a medir los tamaños de las gotas o del granizo con hidrómetros, que son equipos con tecnología las que se instalan en la tierra. También detectaremos las tormentas eléctricas, mediremos rayos o relámpagos y analizaremos cómo se propagaron en tres dimensiones”.