Rafael Pablo Díaz Guiñazú, licenciado en Psicología y Director Terapéutico de la Fundación de Acción Social, se refirió a la disertación que brindó el viernes en la Jornada “Abordaje de la problemática del consumo de drogas. Perspectivas psiquiátricas, psicológicas y legales”.

Organizada por la Universidad Nacional de los Comechingones y Fundación de Acción Social, se realizó la Jornada “Abordaje de la problemática del consumo de drogas. Perspectivas psiquiátricas, psicológicas y legales”, a cargo de Leonardo Ghioldi, médico psiquiatra y legista, y del licenciado Rafael Pablo Díaz Guiñazú.  Las actividades se desarrollaron en la Casa del Poeta, con una Sala Auditorio llena.

El licenciado Rafael Pablo Díaz Guiñazú tras su disertación dialogó con la Dirección de Comunicación de la UNLC y explicó que “básicamente hablé sobre nuevas perspectivas en lo que es la temática de adicciones desde el punto de vista psicológico ante un mundo cambiante. Considero que los modelos clásicos de comprender las adicciones son bastantes rígidos, escuetos y reduccionistas y estamos frente a un panorama  de la diversidad. Se ha extendido tanto el consumo y las modalidades de consumo que hay que pensar desde nuevas perspectivas. El vínculo que establece el sujeto adicto con la sustancia y la magnitud que tiene ese vínculo”, agregó.

Díaz Guiñazú sostuvo “que hay mucho desconocimiento del tema y sobre todo si tienen una connotación negativa ese vacío, ese desconocimiento se tiende a llenar con una proyección psicológica. Si hay un desconocimiento en general puede ser que se sobredimensionen las cuestiones negativas y caiga un juicio negativo sobre la persona”.

“Hoy te diría que hay más consumidores que adictos, propiamente dicho. Estamos ante un panorama novedoso”, señaló. Y añadió que la diferencia es que “el adicto no puede parar de consumir, la droga ocupa una función en su vida anímica, psíquica. Y el consumidor supongamos es una persona que en modo de ejemplo es el que toma una copa de vino  el fin de semana con el asado y en una fiesta toma de más, se excede pero no tiene necesidad, no es una persona que si no tiene vino no almuerza”. “Todo sucede en el psiquismo humano. En ese vínculo que se establece, la droga cobra una magnitud y una importancia en la mente, a nivel psíquico”, destacó.