Entrada la noche del pasado 20 de enero, se produjo el fenómeno que inauguró el 2019 en materia astronómica. Último en su clase hasta noviembre del 2021, se consolidó como el primero de los espectaculares eclipses agendados para este año, en el que Argentina gozará de una vista privilegiada.

El eclipse total de Luna, con Luna de sangre, pudo observarse desde América del Norte y del Sur, Europa occidental y el noroeste de África. Asia y África central y oriental sólo pudieron presenciar un eclipse lunar parcial.

Cuando el satélite, en fase de luna llena, pasa a través de la sombra de la Tierra, en el momento en que Sol, Tierra y Luna se encuentran alineados, se produce un eclipse lunar como el ocurrido en la noche del 20 de enero. “La comúnmente denominada Luna de sangre tiene lugar cuando la atmósfera de la Tierra desvía la luz de manera selectiva, según cada color constituyente. El azul y el verde se desvían considerablemente, mientras que el rojo lo hace bajo un ángulo muy pequeño, de modo que atraviesa la atmósfera casi en línea recta. La radiación que llega a la superficie de la Luna se refleja y es la que podemos detectar desde nuestro planeta”, declara la Dra. Beatriz García, astrónoma del CONICET. Este fenómeno es conocido en el ambiente científico como “dispersión de la luz solar”.

En la segunda mitad de este año, tan significativo para la astronomía, se producirán dos eclipses solares y uno lunar parcial, que mantendrán en vilo a astrónomos y aficionados del mundo. El primero, un eclipse total de Sol, ocurrirá el 2 de julio y podrá observarse desde el sur Pacífico, Chile y Argentina, especialmente la provincia de San Juan, el norte de San Luis, el sur de Córdoba, el sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires disfrutarán de extraordinarias vistas. En nuestro país el punto de la totalidad será a las 17:44 horas de ese día, con pequeñas variaciones a lo largo del camino del eclipse, que tendrá un ancho de unos 140 kilómetros. Más allá de esta franja el eclipse se verá parcial.

El siguiente será el eclipse lunar parcial del 16 de julio. Visible en Sudamérica, Pacífico, Europa y África.

El 26 de diciembre la Luna nuevamente se situará entre la Tierra y el Sol, provocando lo que será el último eclipse solar del año, esta vez anular. Visible en Asia y Australia, tendrán una vista excepcional las regiones de Arabia Saudita, India, Sumatra y Borneo.

2019 resulta un año repleto de astronomía no sólo por su colmada agenda en materia de eclipses, sino también porque se conmemora el 50º aniversario de la llegada del hombre a la Luna. Un 20 de julio de 1969 que pasó a formar parte de la historia de la humanidad y se convirtió en el puntapié de numerosas investigaciones científicas.

El eclipse solar histórico de 1919 celebra, también este año, su centenario. Un hito de gran importancia científica en el que se realizaron experimentos para probar la teoría de la relatividad general propuesta por Albert Einstein en 1915.  Puesto que estos experimentos sólo podían ser realizados durante un eclipse total de Sol, que permitiera observar las estrellas que se sitúan cerca del astro, el eclipse de 1919 fue trascendental para la historia de la ciencia, con gran relevancia en el campo de la física, astrofísica y astronomía.

Un siglo de avances científicos y tecnológicos  ha trascurrido. Este año, el universo representa nuevamente un papel estelar. Con lentes especiales para proteger los ojos y telescopios o binoculares en mano, los argentinos podremos convertirnos en espectadores de las maravillas que el cielo nos depara para 2019.