El tabaquismo es la adicción a la nicotina de los cigarrillos, cigarros, habanos y pipas. En argentina representa al 30% de la población. Este hábito produce aproximadamente 40.000 muertes al año en nuestro país, y 6.000.000 de muertes al año en el mundo; se trata de uno de los problemas más graves de salud pública.

Por otro lado, en el cultivo de tabaco, se utilizan grandes cantidades de plaguicidas y fertilizantes que son tóxicos y contaminan las fuentes de suministro de agua.

Las situaciones que empeoran la salud personal del fumador son: el sedentarismo, tener factor de riesgo cardiopulmonar, una alta ingesta de alcohol, y la cantidad de años que lleva la persona como fumador. La encuesta nacional de salud escolar nos advierte que la edad de comienzo de consumo de tabaco es a los 12 años y que 1 de cada 5 niños o niñas de entre 13 y 15 años fuma.

Este año la campaña internacional se centra en “el tabaco y la salud pulmonar” advirtiendo sobre la necesidad de reducir el consumo de tabaco en todo el mundo.

El humo del tabaco daña a todo el organismo (infertilidad, alteración del olfato y del gusto, dolores de cabeza. tumores, infarto de corazón, etc) pero principalmente repercute en la salud pulmonar de fumadores y no fumadores. Todos los daños que produce el cigarrillo son prevenibles, y si se deja de fumar el riesgo disminuye notoriamente.

Esta campaña 2019 tiene repercusiones también en otros procesos internacionales como el control de las enfermedades no transmisibles y la contaminación del aire.

La buena noticia es que en argentina el consumo de tabaco viene descendiendo significativamente. En la última encuesta nacional de factores de riesgo alcanzó el 22% de la población con una significtiva reducción con respecto a la edición anterior. Desde 2005 se evidencia un descenso del 25%; pero aún así seguimos siendo uno de los países con mayor frecuencia de tabaquismo en la región.

Exposición al tabaco dentro del hogar, en el trabajo y en lugares cerrados:

El tabaquismo pasivo es la exposición al humo de tabaco que sufren las personas sin ser fumadoras. El fumador pasivo puede sufrir irritación en los ojos, espasmos bronquiales y riesgo de desarrollar algún tipo de tumor. La ley protege desde hace algunos años a la ciudadanía en lugares públicos y de trabajo. Es nuestra responsabilidad extender estos beneficios a nuestro hogar.

Consejos para proteger la salud:

Evitar las sustancias nocivas como el tabaco, las drogas y el alcohol

Sumar al menos 30 minutos de actividad física al día (caminar, bicicleta, subir escaleras, practicar deporte)

Hidratarse con agua y jugos de frutas

Aumentar el consumo de frutas y hortalizas (5 porciones diarias)

 

Silvina Garcia Segura- Bienestar Universitario