El 24 de octubre de cada año se conmemora en todo el mundo el Día Internacional contra el Cambio Climático, una celebración implementada por la ONU para concientizar sobre sus devastadoras consecuencias.

Después de más de un siglo y medio de industrialización, agricultura a gran escala, mal uso de las energías no renovables y la deforestación, las cantidades de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera, se han incrementado en niveles nunca antes vistos en tres millones de años.

En diciembre del año pasado, la Rectora de la Universidad Nacional de los Comechingones, Agustina Rodríguez Saá, participó en la COP 25, Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, la cumbre ambiental que reúne a los países de todo el mundo, que se desarrolló en Madrid, España.

Agustina Rodríguez Saá disertó en un evento paralelo, invitada por un prestigioso especialista en derecho ambiental, el francés Michel Prieur. Su ponencia fue sobre la legislación argentina en riesgos ambientales.

En esa ocasión la Rectora explicó: “Este es un tema fundamental en el mundo y en Argentina, porque las sequías, los incendios forestales, los temporales y las inundaciones súbitas provocan el desplazamiento de las personas, ya sea en forma temporal o permanente. Es un problema que involucra los derechos humanos, como el derecho a la vida, a la salud y a la propiedad”.

La realidad habla por sí sola, las consecuencias del cambio son claramente perceptibles en todo el mundo, pero ¿podremos en algún momento frenar el acelerado cambio climático que estamos generando, o las medidas que debemos tomar son tan exigentes que estamos condenados al final de la biodiversidad y del planeta Tierra como lo conocemos hasta hoy? Nos encontramos en un momento decisivo para afrontar con éxito el mayor desafío de nuestro tiempo: el cambio climático.

(Foto: Meteored//IPCC)