El Ingeniero Franco Todone, director del departamento de Ciencias Ambientales y Producción de la Universidad Nacional de los Comechingones (UNLC), cree que “la meteorología tendría que estar más presente en los secundarios porque, si bien de a poco se va percibiendo cómo cada vez las variaciones climáticas nos afectan más a nivel social, productivo y ambiental, necesitamos más personas interesadas en estudiarla y la escuela puede ser una gran aliada para eso”.

Para Todone, “esta es una de las carreras del futuro, porque el problema del cambio climático sólo mostró la punta del Iceberg y, aunque se vienen cambios graduales, si no nos adaptamos a los nuevos escenarios climáticos y no tenemos los profesionales adecuados, vamos a estar complicados”.

“Decidimos incorporar esta carrera principalmente porque no existía en el interior del país oferta académica en meteorología y todo aquel que decidiese inscribirse tenía que mudarse a Buenos Aires, lo que generaba un gran desarraigo en nuestros jóvenes”, comentó.

Además – agregó Todone -, “la región Cuyo tiene una singularidad que es la meteorología de montaña. Esto sucede en todo el país porque las cuestiones meteorológicas no son lo mismo en la pampa húmeda que en la sierra o en la cordillera. La realidad regional es sumamente diferente y hay que ajustar los modelos globales al nivel regional y comenzar a generar profesionales en un entorno especializado”.

“Argentina posee una geografía muy variada y los pronósticos aplicados a problemáticas locales parecen ser una de las grandes deudas de la meteorología argentina. “Hay inundaciones, tormentas extremas o granizo en lugares donde antes no. Hay una revolución ambiental que tenemos que abordar de alguna forma y el meteorólogo es el profesional indicado. Los tiempos cambian y con ello cambian las carreras, por eso tenemos que adaptarnos a estos nuevos escenarios que exigen profesionales especializados”, concluyó el ingeniero.

Más información ingresá a www.unlc.edu.ar