El Día Mundial de los Humedales busca preservar aquellas extensiones de tierras húmedas como los pantanos, arrecifes de coral, lagos, ríos, entre otros. Un 2 de febrero de 1971 en Ramsar, Irán, se llevó a cabo la Convención sobre los Humedales de Importancia Internacional para debatir sobre su importancia y necesidad de prevención.

A continuación, el licenciado Manuel Gontero, docente de la Universidad Nacional de los Comechingones nos brindó su reflexión sobre los Humedales (Wetlands).

Los humedales conmemoran mundialmente este 2 de febrero de 2021, cincuenta años desde que se realizó la primera “Convención sobre los Humedales de Importancia Internacional” en Ramsar, Irán en el año 1971; con el objetivo de coordinar los lineamientos internacionales para proteger estos ecosistemas. Dicha convención es un tratado con la misión de Conservación y uso racional de todos los humedales mediante acciones locales, regionales y naturales, sumando la cooperación internacional, para lograr el desarrollo sostenible en todo el mundo. Estos ecosistemas se caracterizan por ser tierras de transición entre ecosistemas terrestres y acuáticos, donde el nivel de agua de los mismos se mantiene cerca de las superficies, en otras palabras, aguas poco profundas. Si bien comparten características de ambos ambientes, no se los puedo clasificar inequívocamente como acuáticos o terrestres, por lo que presentan sus propias características. Según la definición más actualizada (Pittock et al. 2015) son áreas donde el agua es el factor principal que controla el medio ambiente y la vida vegetal y animal asociada. Su principal característica es la presencia de agua durante un período de tiempo significativo; esto cambia los suelos, los microorganismos y las comunidades de flora y fauna adaptadas a estos ambientes, dándoles características particulares y de gran importancia mundial.

Estas áreas llamadas humedales abarcan una amplia variedad de ambientes, que incluyen bosques fluviales, marismas, pantanos, lagos, bordes de ríos y turberas, entre otros. Posen numerosas funciones, como reciclar nutrientes, purificar agua, atenuar inundaciones y recargar acuíferos subterráneos. Asimismo, proporcionan agua potable, peces, forraje, combustible y sobre todo hábitat para un innúmero de especies de vida silvestre, convirtiéndolas en áreas de importancia para la sociedad, protegiéndola de escorrentías y erosión de ríos, proporcionando asimismo sitios de recreación y turismo.

Dichas características y la obvia importancia del agua dulce, hicieron de estos humedales lugares estratégico para el asentamiento de las primeras civilizaciones, que se favorecían por la abundancia de alimentos y recursos.

En la Argentina, se han designado hasta el presente 23 sitios Ramsar, que abarcan una superficie total de 5.687.651 hectáreas de ambientes diversos, tales como lagunas altoandinas, zonas costeras marinas, lagunas endorreicas, turberas y llanuras de inundación, entre otros. Estos sitios Ramsar están protegidos por la cooperación internacional entre países con el fin incrementar y optimizar los esfuerzos para conservar estos ecosistemas. 

La provincia de San Luis el 5 de junio de 2007 se sumó a las provincias de Mendoza y San Juan ampliando el antiguo Sitio Ramsar Lagunas de Guanacache de 580.000 ha a un total de 962.370 ha, pasando a denominarse Lagunas de Guanacache, Desaguadero y Del Bebedero. El tipo de humedal dominante son los lagos de agua dulce estacionales o intermitentes, pero el sitio también incluye ríos, arroyos, pantanos y estanques de agua dulce”. Existe una rica biodiversidad asociada al sistema, con más de 50 especies de aves acuáticas. Dentro de San Luis se encuentra el área Desaguadero y Salinas del Bebedero, humedales del norte y oeste que conformaría, dentro de la provincia puntana, un corredor biológico entre las regiones fitogeográficas el Monte y el Chaco que a su vez se conecta con el gran corredor biológico que discurre a través de las provincias del oeste de Argentina.

Lamentablemente en la actualidad la biodiversidad de los ecosistemas de humedales y agua dulce se encuentra bajo un alto riesgo, con una proporción muy alta de especies en peligro de extinción. Agravado por el hecho de que algunas especies, sobre todo aves, cumplen roles en varios ecosistemas por sus características migratorias habitando más de un humedal, generando esto, problemáticas ambientales en regiones distantes, incluso entre países diferentes. Motivo por el cual la protección de estas áreas debe ser prioritario en las políticas de conservación provinciales, nacionales, e internacionales. Generándose redes de estudio para la conservación y protección donde las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales sumado a las universidades y grupos de conservación de vida silvestre trabajen conjuntamente en la protección de estos sitios de importancia para la humanidad.