“¿Por qué se les ha de tener ignorantes de las noticias prósperas o adversas que manifiesten el sucesivo estado de la Península?” fue una de las primeras frases impresas en la Gazeta de Buenos Ayres, un 7 de junio de 1810. Mariano Moreno entendía el rol del periodismo.

Hoy, más de 200 años después, el trabajo es el mismo. Informar con compromiso para eliminar la ignorancia, sea sobre el estado social, político, económico o científico de la sociedad. La pandemia por Covid-19 puso foco en muchos problemas, uno central fue la comunicación científica, o por lo menos la desconfianza que genera lo que no se conoce y no se sabe explicar.

El periodista científico estaba relegado a la nota de color, al nuevo hito médico o la belleza de los fenómenos astronómicos, lejos del prime time y de la urgencia, hasta que una pandemia nos tocó de cerca y fue necesario saber de infectología, biotecnología, estadísticas y protocolos sanitarios.

“El periodista vela por el bienestar social y cree en el progreso tecno científico” dice la licenciada Dayana Alfaro, profesora responsable de Pensamiento Científico y de Teorías de la Comunicación, de la Tecnicatura en Comunicación de las Ciencias de la UNLC. “Tiene un compromiso, no solo con la verdad, con la crítica, la ética y la credibilidad, sino con la democratización del conocimiento, especialmente con tener la valentía y la audacia de dedicarse al periodismo con compromiso social”.

“El rol del periodista es meterse en los círculos que tienen la información y dársela a las personas que la buscan, por eso la prensa es el mejor amigo de la democracia y el peor enemigo de los gobiernos totalitarios”. Alberto Amato es preciso y sagaz, debe serlo, además de responsable de los Talleres de Escritura en la UNLC es un periodista galardonado internacionalmente con décadas de experiencia. “El tema es que la ciencia se metió cada vez más en nuestras vidas, hay un interés y una conciencia que no existía hace 20 años. Hoy todos te pueden decir que una persona está estresada, antes no se conocía el concepto de estrés”. Comunicar ciencia se vuelve una necesidad y ese es el trabajo de la prensa: “La pandemia nos pasó por arriba; tal vez las redacciones tenían uno o dos chicos leyendo la revista Science y armando notas y de repente si estabas cubriendo el Gobierno de la Ciudad tenías que seguir el número de casos, las cepas, la importación de vacunas. Hay que estar muy atento y salir a informar porque si no informas después te preguntan que estabas haciendo”.

Preguntar, jerarquizar y contar es el trabajo del periodismo, aunque los lugares que manejan la información pueden ser recelosos por miedo a que lo que se divulgue se tergiverse, se utilice con un interés o se mienta. “No se le puede decir al periodista qué tiene que preguntar o si se tiene que callar. Mirá, te cuento una anécdota: hace varios años querían que la oficina de prensa de la Corte Suprema la maneje un abogado y no un periodista. Nosotros, obviamente, le dijimos que no hagan eso, porque un abogado iba a defender los intereses de su grupo. Y un periodista el suyo, nos contestaban, por supuesto. Pero un periodista jamás va a guardarse una información. Además, si a esa oficina la manejaba un abogado, nosotros íbamos a salir a buscar la información a cualquier otro lado”. Amato cuenta, entre risas, su pasión por contar lo que sabe es enorme, es su oficio. “La prensa no se va a ir a ningún lado, muchas veces la quisieron callar pero desde la Biblia para acá se necesitaron contar las cosas, y contarlas en un lenguaje para todo el mundo, porque si se habla en un lenguaje técnico y no se entiende, no sirve para nada”.

Tecnicatura en Comunicación de las Ciencias

La Tecnicatura en Comunicación de las Ciencias empezó a dictarse en 2019, pero en palabras de Marcelo Alcaraz, Director de Comunicación de la UNLC y profesor de los Talleres de Escritura, “nació con la universidad misma”. “Por lo menos en su esencia estaba ya planteada en el Proyecto Educativo Institucional”, explica. Y el rol del periodista fue central en esa concepción. “Cuando trabajamos en el diseño de la carrera tomamos en cuenta un diagnóstico del contexto que nos tocaba vivir: la prensa escrita, el periodismo de la TV, la radio y de muchos medios digitales, o bien ignoraban las noticias vinculadas a la ciencia, o bien las trataban con coberturas livianas y con fuentes que no eran las más adecuadas.”

Un aspecto central de la carrera es su diseño de pregrado. “Comprobamos que no había carreras de grado o de pregrado en el país que formaran nuevos profesionales. Sí había abundante oferta de posgrado, pero creímos que era necesario trabajar y ocupar esas áreas de vacancia”, dice el director de Comunicación de la UNLC. En ese sentido, la Tecnicatura en Comunicación de las Ciencias es única en el país.

El plan es formar periodistas que sepan de ciencia y sean “capaces de tomar información de distintas fuentes de calidad, contrastar y jerarquizar esa información, darle el contexto necesario y publicarla luego en cualquier plataforma que sea”, cierra Marcelo Alcaraz.