Los combustibles fósiles como el carbón, el petróleo o el gas producen grandes cantidades de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático y tienen efectos nocivos en la salud de las personas y el medio ambiente.

Durante décadas, los combustibles fósiles como el carbón, el petróleo o el gas han sido las principales fuentes de producción de electricidad, pero su utilización produce grandes cantidades de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático y tienen efectos nocivos en la salud de las personas y el medio ambiente. Esto afecta a todas las personas, en todos los países.

Energía limpia y asequible: ¿Por qué es importante?

Un sistema energético bien establecido apoya a todos los sectores: desde las empresas, la medicina y la educación hasta la agricultura, la infraestructura, las comunicaciones y la tecnología. Aunque el uso global de electricidad está aumentando rápidamente, especialmente en los países más pobres, se necesita enfocar la atención en mejorar el acceso a tecnologías y combustibles limpios y seguros para el planeta.

Sin electricidad, las mujeres y las niñas tienen que pasar horas buscando agua, las clínicas no pueden almacenar vacunas para los niños, muchos estudiantes no pueden hacer los deberes por la noche y la gente no puede administrar negocios competitivos.

Por otra parte, el lento progreso hacia soluciones de cocina limpia es una grave preocupación mundial, que afecta tanto a la salud humana como al medio ambiente, y si no logramos nuestro objetivo para 2030, casi un tercio de la población mundial, en su mayoría mujeres y niños continuarán expuesto a la contaminación del aire doméstico nocivo.

Respuesta al COVID-19

La falta de acceso a la energía puede obstaculizar los esfuerzos por contener el COVID-19 en muchas partes del mundo. Los servicios energéticos son clave para prevenir las enfermedades y luchar contra la pandemia; desde proporcionar suministro eléctrico a los establecimientos sanitarios y agua limpia para una higiene esencial, hasta permitir las comunicaciones y los servicios de TI que conectan a las personas manteniendo el distanciamiento social.

¿Qué podemos hacer?

Los países pueden acelerar la transición a un sistema de energía asequible, confiable y sostenible invirtiendo en recursos de energía renovable, priorizando prácticas de eficiencia energética y adoptando tecnologías e infraestructura de energía limpia.

Las empresas pueden mantener y proteger los ecosistemas al comprometerse en obtener el 100% de las necesidades operativas de electricidad a partir de fuentes renovables.

Los empleadores pueden reducir la demanda interna de transporte al priorizar las telecomunicaciones y el trabajo desde casa incentivando a su vez modos menos intensivos en energía, como los viajes en tren en lugar de los viajes en automóvil y en avión.

Los inversionistas pueden invertir más en servicios de energía sostenible, trayendo nuevas tecnologías al mercado rápidamente desde una base de proveedores diversa.

Datos destacables

 -El 13% de la población mundial aún no tiene acceso a servicios modernos de electricidad.

 -3000 millones de personas dependen de la madera, el carbón, el carbón vegetal o los desechos de origen animal para cocinar y calentar la comida.

 -La energía es el factor que contribuye principalmente al cambio climático y representa alrededor del 60% de todas las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

-La contaminación del aire en locales cerrados debido al uso de combustibles para la energía doméstica causó 4,3 millones de muertes en 2012, 6 de cada 10 de estas fueron mujeres y niñas.

-En 2015, el 17,5% del consumo final de energía fue de energías renovables.

-Cuando apagas las luces, incluso por unos segundos, ahorras más energía de la que se necesita para encenderla, independientemente del tipo de bombilla. A partir de ahora, apaga siempre las luces en las habitaciones que no se estén utilizando.

Fuente: ONU-Habitat