Este lunes se firmó el contrato con la empresa adjudicataria de la obra, financiada por el Programa Nacional de Infraestructura Universitaria.

La Universidad Nacional de los Comechingones vivió otro momento histórico: en un acto que combinó la modalidad virtual y presencial, bajo protocolos, quedó firmado el contrato para la construcción de su primer edificio propio, de 2.177 metros cuadrados.

Será un centro con espacios múltiples para uso académico: tres aulas taller, un área administrativa, laboratorio, sala de copias, buffet y sanitarios en la planta baja; seis aulas, un aula magna, sala de estar, sanitarios y una terraza con vista a las Sierras de los Comechingones en la planta alta.

La construcción, que aumentará en forma significativa el espacio físico del que disponen hasta ahora estudiantes, docentes y nodocentes, tendrá lugar a pocos metros de la sede actual de la UNLC, ubicada en la calle Héroes de Malvinas al 1.500.

La universidad conducida por la rectora Agustina Rodríguez Saá quedará de esta forma más cerca de concretar el anhelo de un campus con aulas, laboratorios, biblioteca, auditórium, oficinas, comedor universitario, espacios deportivos y residencias estudiantiles.

“Con toda esta emoción inmensa firmamos este contrato de la adjudicación de la obra de nuestro primer edificio, que es el primero de muchos que ya estamos planificando, son todos nuevos sueños y nuevos desafíos. Se abre una nueva etapa en la universidad que culminará dentro de un año, cuando podamos concretar la obra y cortar la cinta de la inauguración”, dijo la rectora. Y agregó: “este edificio, que tendrá principalmente aulas, nos permitirá albergar 1.125 estudiantes en tres turnos para nuestra actividad académica”.

Los responsables del diseño consideran que responde a un “formato simple, racional, sustentable, y con claridad funcional”. El proyecto contempla reducir el impacto sobre el ambiente y sus habitantes. Además, una fachada translúcida permitirá que el interior reciba luz solar, lo que evitará el uso de iluminación artificial durante el día.

Hasta ahora, las tareas de docencia, extensión, investigación y vinculación de la UNLC han tenido lugar en espacios cedidos. 

Por eso este edificio, financiado por el Programa Nacional de Infraestructura Universitaria, será la primera base propia para la UNLC, que este año ya tuvo sus primeros dos egresados de su historia.