Por el Lic. Fernando Saad.- El 15 de noviembre de 2013, hace exactamente 8 años, se desarrolló finalmente un encuentro que marcaría definitivamente la historia de la futura universidad. Fue la Audiencia Pública. Vecinos, docentes, estudiantes, representantes de instituciones de Villa de Merlo, el Valle del Conlara y la Costa de los Comechingones colmaron el auditorio del colegio “Santiago Besso”

La FISAL y su relación con la Fundación Pro Universidad

La Fundación de Investigación Social Argentino Latinoamericana (FISAL), creada en 1999 por el Dr., Adolfo Rodríguez Saá, fue pensada desde sus orígenes como un espacio estratégico en el cual confluyen diálogos entre las nuevas experiencias y profesionales de destacada trayectoria. En este modelo, la generación de equipos técnicos ha sabido aprehender los procesos y aciertos del pasado, como las enseñanzas de los errores pasados, en un proceso adecuado a las necesidades de la realidad contemporánea.

El rol de la FISAL en la creación de la Universidad Nacional de los Comechingones fue determinante, y tuvo su inicio a partir de las primeras charlas con la Fundación Pro Universidad. Esta organización había comenzado el proceso para convertir en realidad el sueño de la Villa de Merlo como sede de una universidad nacional, teniendo como una de sus principales causas la carencia de alternativas de educación superior que permitieran la formación de jóvenes que culminaban la escuela secundaria, evitando el éxodo a otras provincias.

El proyecto de creación de la universidad tuvo varias etapas desde su evolución legislativa. El Dr. Adolfo Rodríguez Saá presentó el proyecto desde su banca en el Senado de la Nación, acompañado por las firmas de la Dra. Liliana Negre de Alonso, senadora nacional también por la provincia de San Luis, y por el Sr. Roberto Basualdo, senador nacional por la provincia de San Juan. El proyecto finalmente no fue tratado en los periodos parlamentarios correspondientes, por lo que presentó nuevamente esta iniciativa en el año 2011, bajo expediente S-995/11, la cual también caducó por falta de tratamiento.

Ante la adversidad de una mayoría en el Senado de la Nación que persistía en la negativa a tratar el proyecto de creación de la universidad nacional que anhelaba su pueblo, los tres senadores nacionales por la provincia de San Luis redoblaron su esfuerzo. La senadora nacional Liliana Negre de Alonso y el senador nacional Daniel Pérsico acompañaron con su firma el proyecto presentado nuevamente en el año 2013, bajo expediente S-1552/13. Luego de un debate en comisiones, la propuesta obtuvo dictamen, para ser luego  sancionado, primero en el Senado de la Nación y luego en la Cámara de Diputados de la Nación, y convertido en ley 26.998 hacia fines del año 2014.

Para llegar a estas instancias, el rol de la FISAL fue dar cuenta, desde un estudio de factibilidad, de las condiciones establecidas en la región para la creación y desarrollo de una nueva universidad en la Villa de Merlo. La Ley de Educación Superior dispone que las universidades nacionales sólo pueden crearse  por ley de la Nación en base a un estudio que avale la iniciativa. Por esto, el Estudio de Factibilidad de la Universidad Nacional de los Comechingones elaborado ad honorem por FISAL, en conjunto con la Fundación Pro Universidad Nacional de los Comechingones, permitió cumplir con el requisito legal que favoreció la concreción de la propuesta.

Las distintas tareas para la formulación del estudio de factibilidad se iniciaron a mediados del año 2013, y estuvieron a cargo de un equipo interdisciplinario. Los profesionales que desarrollaron esta tarea, bajo la dirección de la Mg. Agustina Rodríguez Saá, fueron Mirtha Verbeke de Canta, Mariela Gabriel, Cecilia Carrizo Torrontegui, Sandra Pérez, Natacha Sadler, Diego Funes. También colaboraron del mismo Luis Lusquiños, Paulina Calderón, María Clelia Odicino, Graciela Mazzarino, Don José María Vecino, Pedro Wouterlood Sapag, Ignacio Nascimbene, Matilde Daract, Paula Di Sisto, Rosendo Alsina, Graciela Aráoz y Cecilia Rojo.

El Estudio de Factibilidad

El amplio y complejo estudio desarrollado por la FISAL se asentó en dos miradas, refiriendo dimensiones y complejidad. La primera de ellas estaba centrada en las características, situación y necesidades de la Villa de Merlo, que estarían abordadas desde la creación de la institución. La segunda mirada estaba dirigida a las condiciones y problemáticas actuales, presentes en las agendas académicas a nivel mundial.

Los cambios económicos, sociales, políticos y culturales en el mundo han repercutido fuertemente en la vida cotidiana de las personas y comunidades. Muchas de estas transformaciones van acompañadas de nuevos desafíos para los proyectos vitales y  socioculturales de la población. La educación resulta un factor relevante en este escenario en cuanto puede brindar a la población los actuales requerimientos socio- productivos de las economías.

Existe en el mundo un amplio acuerdo en el sentido de que la educación superior debe afrontar profundos cambios si quiere responder a los grandes retos, planteados en los nuevos tiempos y que seguramente se agudizarán en el futuro.

La propuesta de Universidad Nacional de los Comechingones surgió también con el fin de responder a la demanda de profesionales de la región y del país, basada en los pilares de alta eficiencia académica y formación en valores de sustentabilidad, adoptando las estructuras de educación y acción para fomentar la creatividad e innovación que permitan satisfacer las necesidades de la sociedad actual sin afectar a las generaciones venideras.

La existencia de una oferta educativa de calidad, específicamente de una universidad pública de calidad en la micro-región Comechingones, resultaba determinante desde una   perspectiva personal (la del bienestar individual de los ciudadanos), desde una perspectiva económica agregada (la de la riqueza y la renta de la región), como también desde una perspectiva social y cultural (la del mejoramiento de la calidad de vida de la comunidad). Por todo ello, el proyecto de la UNLC se configuraba como una pieza clave  para el desarrollo intelectual, económico y social.

El estudio de factibilidad desarrollado por la FISAL, que avalaba la iniciativa de creación de la Universidad Nacional de los Comechingones, constituía un requisito según la Ley de Educación Superior N° 24.521 (LES),  y fue realizado de acuerdo a los criterios y disposiciones establecidas en el Acuerdo Plenario N° 325/99 del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). El estudio daba cuenta de la pertinencia de la propuesta, y reflejaba la demanda creciente de continuidad de espacios de formación, contemplando la necesidad cada vez mayor de contar con unidades de formación de profesionales que el entorno necesitaba en función de su desarrollo.

El avance del proyecto: la Fundación Pro Universidad y el sueño colectivo

El proyecto que había ingresado al Senado de la Nación aquel veinte de agosto de 2009, tuvo su alcance público en la Villa de Merlo cuando el senador nacional Adolfo Rodríguez Saá convocó a los vecinos a un encuentro abierto para dar a conocer la propuesta.  

La reunión se llevó a cabo en el local partidario de justicialismo, y en ese encuentro se tomó una decisión que sería trascendente para poder avanzar con el proyecto de Ley: se encomendó al ex intendente Julio Falco (1928-2014) la organización de una entidad con la misión de apoyar la iniciativa legislativa, concretada finalmente con la Fundación Pro-Universidad Nacional de Villa de Merlo.

A través de la entidad se convocó a las fuerzas al sector público y privado, y a toda la sociedad de Villa de Merlo y la región, para sumarse al proyecto. En la misma línea de acciones, el Concejo Deliberante de Villa de Merlo aprobó el 23 de agosto una resolución para apoyar la creación de la Universidad. En este documento se proponía enviar la declaración a la Comisión de Educación de la Honorable Cámara de Senadores de la Nación, como también a las “distintas instituciones educativas, sociales y culturales, públicas, privadas y del tercer sector de Villa de Merlo, en todos los niveles, para adherir a la presente resolución”.   

En el inicio del año legislativo de 2011, el senador nacional Adolfo Rodríguez Saá presentó nuevamente el proyecto de Ley para crear la Universidad Nacional con sede en Villa de Merlo, ya que hasta entonces no había sido tratado. El expediente fue identificado como S-995/11.

La falta de tratamiento del proyecto no desanimó a los impulsores. Por el contrario, se redoblaron los esfuerzos para demostrar que la iniciativa contenía fundamentos sólidos para ser debatida y aprobada. Desde Villa de Merlo, se continuaron con las acciones de comprometer a la comunidad y la región.

El proyecto había logrado el apoyo de la comunidad educativa, de entidades intermedias, de municipios y concejos deliberantes. También manifestaciones a favor de legisladores de Traslasierra. Los relevamientos que se hicieron en Merlo y la región fueron fundamentales para sostener el avance del proyecto. Se sistematizaron todas las encuestas realizadas, y se elevó un informe con las necesidades educativas surgidas de los propios alumnos y docentes de ese momento.

El 2 de agosto de 2013 se dio un paso importante para el desarrollo del plan de factibilidad. En la biblioteca Ribeiro, en Villa de Merlo, se realizó un encuentro entre integrantes de la Fundación Pro-Universidad con miembros de la Fundación de Investigación Social Argentino Latinoamericana (FISAL). De esa reunión surgió la apoyatura técnica para la elaboración del estudio de factibilidad, uno de los requerimientos a completar para poder dar viabilidad política a la iniciativa.  Las encargadas de exponer sobre el tema fueron Agustina Rodríguez Saá junto a un grupo de colaboradoras de FISAL.

Todas las acciones que se habían llevado a cabo tendrían ese año una acción en favor de la creación de la universidad, que determinaron meses después la aprobación del proyecto.

La Audiencia Pública

El 15 de noviembre de 2013 se desarrolló finalmente un encuentro que marcaría definitivamente la historia de la futura universidad. Vecinos, docentes, estudiantes, representantes de instituciones de Villa de Merlo, el valle del Conlara y la Costa de los Comechingones colmaron el auditorio del colegio “Santiago Besso”. El objetivo del encuentro fue manifestar a los integrantes de la Comisión de Cultura y Educación del Senado de la Nación, de forma colectiva, el compromiso de la región con la iniciativa legislativa que diera origen a la institución.  

El encuentro tuvo la participación activa de los senadores nacionales Adolfo Rodríguez Saá, Liliana Negre de Alonso, y la presencia de los senadores Daniel Pérsico, y María Rosa Díaz, presidenta de la Comisión Nacional del Senado de la Nación. También se hicieron presentes los representantes de la FISAL, y autoridades académicas y legislativas provinciales y nacionales. También formaron parte de aquel acto los integrantes de la Comisión Pro-Universidad, funcionarios municipales, intendentes de la región y legisladores provinciales.

La entonces intendenta de la Villa Merlo, Gloria Petrino, definió ese día como una jornada histórica, aduciendo que el proyecto de creación de una universidad en la Villa de Merlo reflejaba “un sinfín de oportunidades para el desarrollo humano, social, cultural, económico. Para tener un futuro que nos garantiza este desarrollo que va a darle oportunidades a cada uno de nuestros jóvenes”.

Del mismo modo, Petrino hizo referencia al desarraigo que se vivía tanto desde los jóvenes como desde las familias al decidir estudiar en otra ciudad. Y también enfatizó en la situación contraria de los que no tenían la posibilidad de realizar estudios universitarios por temas económicos y distancias.

La entonces senadora nacional María Rosa Díaz, presidenta de la Comisión Nacional del Senado de la Nación, destacó la importancia de la alineación evidenciada en el contexto de la futura universidad, donde todos los sectores políticos aparecían trabajando en conjunto con la misma finalidad.

En aquella audiencia histórica, el senador nacional Dr. Adolfo Rodríguez Saá expresó que “una universidad no es una isla, sino que se suscribe dentro de una política y de un lugar. Por eso la opinión de los chicos es importante ya que ellos son los que van a saber lo que necesita la provincia”. Y añadió que “los beneficios de aquellos que no tienen los recursos o antes no tenían secundario y ahora sí, es maravilloso. Por eso son muchos los egresados que pueden ser universitarios y hay que tratar que todos los chicos de la zona puedan estudiar viniendo a vivir acá o viajando todos los días.”

En este acto, las diferentes autoridades locales y provinciales reiteraron que la idea central no era competir con otras universidades, sino que se complementara y ampliara la oferta educativa.

Uno de los aspectos centrales de esta audiencia fue la presencia determinante y activa de los jóvenes. Desde cada una de las butacas que ocuparon pudieron expresar su opinión, preguntar, dudar e interpelar a las autoridades. Participaron  estudiantes de las escuelas de Villa de Merlo, Cerro de Oro, Villa Larca, Concarán, Tilisarao, Santa Rosa del Conlara, Carpintería, Papagayos, Villa del Carmen, Naschel, Cortaderas y Los Cajones.  

Los alumnos plantearon la necesidad de conocer el peso de sus opiniones a la hora de decidir carreras para la universidad. Como respuesta, la senadora María Rosa Díaz expresó que los jóvenes “deben exigir y compartir qué universidad quieren, para qué y para llegar a qué meta. No se trata solo de una realización personal, que es muy importante, sino de una realización colectiva”.

Durante este diálogo con los jóvenes, el senador Adolfo Rodríguez Saá destacó la importancia la participación de estudiantes, tanto de la zona tanto de la Costa de los Comechingones como del Valle del Conlara y Traslasierra, quienes se planteaban por primera vez con la posibilidad de venir a estudiar a Villa de Merlo. El senador aseguró que el hecho de tener un estudio universitario no sólo se refiere a una instancia de gran crecimiento personal, sino también del entorno.

Respecto de las carreras, en la audiencia se afirmó que la propuesta no debería dirigirse a las carreras tradicionales, sino a las que pudieran relacionarse con la región, y que garantizaran el desarrollo laboral y profesional de los estudiantes en el futuro.  “Se piensa en una Universidad que abarque las ciencias ambientales y la producción. También en el tema del agua dulce y el cuidado del recurso y en una facultad que tenga que ver con la arquitectura sustentable”, expuso el Dr. Adolfo Rodríguez Saá.

Los integrantes de la Comisión de Educación y Cultura del Senado de la Nación recibieron, de manos de los integrantes de la Fundación Pro-Universidad, los ejemplares del estudio de factibilidad que se había remitido al Congreso de la Nación.

La audiencia pública fue un evento determinante en la historia de la creación de la Universidad Nacional de los Comechingones. Cuando el 28 de mayo de 2014 el Senado de la Nación aprobó el proyecto de ley que dio origen a la institución, el camino iniciado por quienes pensaron en una propuesta de educación superior de calidad en la Villa de Merlo se vio finalmente concretado.

Un proyecto iniciado en una fuerte convicción política, impulsado por el trabajo colectivo, y con un fuerte respaldo técnico, político y de los principales sectores de la sociedad civil, con una especial participación de jóvenes que, a partir del deseo de esta creación de la Universidad Nacional de los Comechingones, se proyectaron en un futuro basado en la educación y el progreso.

Referencias

MENENDEZ, G. D. (2017) Universidad Nacional de los Comechingones – Origen y puesta en marcha. Colección Fundacional.

FISAL  – Fundación Pro Universidad Nacional de los Comechingones (2013) Estudio de Factibilidad Universidad Nacional de los Comechingones.