En 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas resolvió establecer al 11 de febrero como el Día Internacional de la Niña y la Mujer en la Ciencia, para promover la inclusión y participación en el ámbito científico. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), menos del 30% de los investigadores en ciencia y tecnología a nivel mundial son mujeres.

En nuestro país, aunque 6 de cada 10 universitarias son mujeres, representan solo el 25 % del total de quienes estudian ingeniería y ciencias aplicadas, y el 15 % de las inscripciones en la carrera de programación. Las investigadoras están poco representadas en ciencias exactas y se concentran en los niveles iniciales de la carrera científica. También enfrentan mayores dificultades que los varones para acceder a financiamiento y publicar en revistas de prestigio. Esta situación se vuelve absolutamente desigual si contemplamos la ausencia (casi total) de otras identidades: población travesti, trans, no binarie, intersex, entre otras.

El siguiente gráfico muestra la proporción de investigadoras del Conicet por categoría y cargo: asistentes, adjuntas, independientes, principales y superiores.[1]





Fuente: Elaboración propia del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) sobre la base de datos del Conicet (2019).

[1] Pueden acceder a datos actualizados según sesgo género aquí: https://cifras.conicet.gov.ar/publica/detalle-tags/03

Con este panorama en mente les invitamos a hacernos algunas preguntas y compartimos reflexiones de algunas científicas argentinas al respecto.

¿Por qué las mujeres somos mayoría en el Sistema Científico Nacional pero minoría en las categorías jerárquicas y espacios de toma de decisiones?

Agostina Mileo, Licenciada en Ciencias Ambientales, Máster en Comunicación Científica y Doctoranda en Historia y Epistemología de la Ciencia, nos trae algunas ideas al respecto. https://youtu.be/tqiwzKQGn5w

¿Cómo se manifiesta la discriminación de género en el ámbito de la Ciencia?

Silvina Ponce Dawson responde a esta pregunta en el siguiente video de 1 minuto. Ella es Física, Especialista en Estudios de Género en Ciencia e Investigadora Principal del Conicet. https://youtu.be/0UPTYqTcoYw

¿Por qué es tan importante visibilizar el trabajo de las mujeres científicas?

Valeria Edelsztein, Doctora en Química y divulgadora científica argentina, autora del libro Cocinan, limpian y ganan el premio Nobel (y nadie se entera), publicado por Siglo Veintiuno Editores en 2012, nos deja sus reflexiones. https://youtu.be/VyUZOWNJuAU

En tal sentido, para contribuir a la visibilización de las mujeres en la Ciencia compartimos dos videos de dos científicas argentinas que lideran proyectos de investigación de gran importancia para nuestro país en los últimos dos años.

La científica Josefina Pérès es la Jefa del proyecto SAOCOM, la más compleja de las iniciativas encaradas por la Argentina en materia satelital. Ella es la Ingeniera que coordina un equipo de 900 personas y fue la principal responsable del lanzamiento del satélite argentino SAOCOM 1B el 30 de agosto de 2020. En el siguiente video, Josefina cuenta cuál fue su experiencia personal en la carrera de Ingeniería Electrónica.

En uno de los años más difíciles para toda la humanidad, la científica argentina Andrea Gamarnik llevó adelante un proyecto vital que hoy es realidad. Ella es Viróloga, Directora del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (IIBBA-Conicet) y Jefa del Laboratorio de Virología Molecular de la Fundación Instituto Leloir. Desde marzo de 2020, el equipo científico que ella lidera desarrolló en un tiempo récord de 45 días el test COVIDAR IgG. Se trata de un test serológico que, a partir del análisis de muestras de sangre o de suero, permite determinar si una persona tiene anticuerpos contra el nuevo coronavirus SARS-CoV-2. El test arroja resultados en un par de horas y, entre otros fines, puede servir para evaluar la evolución de la pandemia de COVID-19 en las poblaciones. Argentina fue uno de los primeros países en el mundo en tener una forma de rastrear dónde estuvo el virus. Al día de hoy, ya se produjeron más de un millón de kits de COVIDAR para SARS-CoV-2, desde que en agosto de 2020 fueron aprobados por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) y desarrollados en asociación con el Laboratorio Lemos.

Por la Lic. Fernanda Irigoyen.-