La rectora de la Universidad Nacional de los Comechingones, Agustina Rodríguez Saá, recibió ayer por la tarde a Néstor Alfredo Fuentes, Ricardo Héctor Coquet y María Eva Bernst- sobrevivientes de la ESMA-y a Alberto Montivero, ex preso político y militante de Derechos Humanos de la Villa de Merlo, quienes brindarán testimonios en el Conversatorio “Los centros clandestinos de detención en Argentina: El caso de la ESMA”, este miércoles 23 de marzo a las 18:30 en el Auditorio de la UNLC.

“La reunión fue súper agradable, compartimos ideas y sobre todo conversamos de la actividad que se va a realizar este miércoles”, dijo Néstor Fuentes. Y agregó: “se supone que en el conversatorio habrá un público heterogéneo- gente mayor, jóvenes y estudiantes- queremos que haya un ida y vuelta con el público para que participe con sus inquietudes”.

En ese sentido, Fuentes explicó que “para nosotros siempre es movilizante cuando llega el 24 de marzo, pasan los años y uno dice la próxima vez que tenga que hablar de la época de la dictadura voy a estar más tranquilo porque ya lo hice varias veces, pero no, uno nunca está tranquilo. Pero son cosas positivas para nosotros porque cuanto más podamos compartir la experiencia que tuvimos en el contexto que nos pasó tanto mejor nos sentimos después, aunque nos duele mucho nos hace sentir mucho mejor”.

Por su parte, la rectora de la UNLC comentó que «esta acción se da en el marco del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. El conversatorio será una actividad presencial abierta a toda la comunidad en la sede de nuestra universidad. Es una ocasión propicia para sostener en la memoria colectiva lo sucedido durante el último golpe militar», remarcó.

La Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) fue uno de los centros clandestinos de detención, tortura y exterminio con mayor actividad en la dictadura cívico militar que estuvo en el poder en Argentina desde 1976 hasta 1983. Por sus prisiones se calcula que pasaron unos 5000 detenidos desaparecidos, de los cuales sobrevivieron alrededor de 200. La mayoría fueron desparecidos en los vuelos de la muerte.