Tres testimonios de sobrevivientes que estuvieron detenidos en la ex Escuela de Mecánica de la Armada, fueron el eje del Conversatorio “Los centros clandestinos de detención en Argentina: El caso de la ESMA”, que se desarrolló este miércoles en la Universidad Nacional de los Comechingones.

Néstor Alfredo Fuentes, Ricardo Héctor Coquet y María Eva Bernst- sobrevivientes de la ESMA-y Alberto Montivero, ex preso político y militante de Derechos Humanos de la Villa de Merlo, contaron sus vivencias y sus pesares ante un colmado Auditorio de la sede de la UNLC. Fue una jornada emotiva y de reflexión.

La parte vital de las historias, las vivencias, los afectos, las formas de organización política, tan diversas y ricas en ese contexto histórico de nuestro país fue expuesta durante más de una hora que junto con el público presente- que participó con consultas, inquietudes y opiniones- trataron de reconstruir el terror que se vivió durante los años de plomo.

Los sobrevivientes de la ESMA coincidieron en destacar “la solidaridad e integración de la Universidad Nacional de los Comechingones para refrescar la memoria de los hechos aberrantes sucedidos durante la última dictadura cívico militar”.

Ellos describieron las formas en que se estructuró la represión, su alcance y consecuencias que aún perduran.  “El miedo a la muerte era permanente”, relataron.

La ocasión para la presentación de estas historias fue por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia que se conmemora este jueves 24 de marzo, en la cual estuvieron presentes autoridades académicas- encabezada por la rectora Agustina Rodríguez Saá- estudiantes universitarios y de escuelas secundarias, el secretario de Turismo Provincial Luis Piri Macagno (hijo de padres desaparecidos), concejales locales, dirigentes políticos y público en general.

ESMA

La Escuela de Mecánica de la Armada fue uno de los centros clandestinos de detención, tortura y exterminio con mayor actividad en la dictadura cívico militar que estuvo en el poder en Argentina desde 1976 hasta 1983. Por sus prisiones se calcula que pasaron unos 5000 detenidos desaparecidos, de los cuales sobrevivieron alrededor de 200. La mayoría fueron desparecidos en los vuelos de la muerte.

La ESMA estaba bajo el mando de la Armada Argentina. El Almirante Eduardo Massera fue su mandamás. El centro clandestino no solo fue utilizado dentro de la “lucha contra la subversión” sino también como un lugar de trabajo esclavo para los intereses políticos de Massera.

Desde el secuestro pasando por el trato inhumano, la tortura, el robo sistemático de los hijos de los detenidos hasta la desaparición sistemática de personas, la ESMA se configura como un ejemplo paradigmático de la represión, solo compatible con los campos planificados por el nazismo.